viernes, 20 de noviembre de 2009

ENTRE LA DOCENCIA Y MI PROFESION

Les habla su amigo Antonio Alonso Mojica, profesor del área de ciencias naturales en el plantel numero 12, con sede en el municipio de zirandaro, del glorioso estado de guerrero; hice una carrera universitaria como médico veterinario zootecnista y, recuerdo que mi primer contacto como profesor lo tuve con el conafe en el año de 1985, en el cetís numero 28 de la ciudad de zitacuaro, Michoacán; posteriormente ingrese como profesor en mi actual plantel, en el año de 1987, hasta la fecha, por lo cual mi experiencia docente cuanta con 22 años de servicio. Cabe hacer la aclaración que el ingresar como profesor a dicho sistema, no se dio porque yo lo hubiese buscado si no que un amigo me pidió de favor que le cubriera biología y ecología en dos grupos que se habían quedado sin docente, los cuales estaban próximos a egresar; además, de que cuando yo era estudiante de medicina veterinaria, realizare cualquier trabajo en mi vida, pero menos como profesor, no tanto por que pensara despectivamente de los profesores, si no porque no me gustaría navegar con alumnos, eso es lo que pensaba, pero como alumno siempre fui amigo de mis profesores y me gustaba respetarlos.

Creo que ser profesor no es denigrante, el profesor merece todo el respeto de la sociedad, por la nobleza de la tarea que realiza, ya que en este nivel ponen en sus manos puros adolecentes, de donde saldrán los futuros profesionistas, esto si se manejan bien, en caso contrario se formaran delincuentes, drogadictos, estafadores, etc., pero también nuestros alumnos tienen su lado noble sobre todo aquellos de las zonas rurales como en la que yo trabajo.

En los años de mi desempeño docente en educación media superior, considero que he tratado de entregarme al 100 por ciento, si no lo he logrado, creo que en mucho ha tenido que ver el que carezco de formación como profesor (didáctica pedagogía, redacción, trato, etc.,) lo cual me crea una limitante muy fuerte, mas no infranqueable; porque también es cierto que existen muchos profesores que son de formación, pero que no ce entregan y solo hacen como que trabajan, con la consecuencia lógica de obtener resultados muy pobres, aparte de que son los que denigran, ante los ojos de la sociedad, la noble labor del profesor en cualquier nivel.

En lo personal me siento orgulloso de ser profesor, por dos cosas: primero, porque trabajo en una zona donde todavía al profesor se le respeta y se le aprecia, tanto por la autoridad municipal, como por la sociedad civil y ; segundo, porque tengo la satisfacción de que a través del magisterio he conocido muchos lugares y personas, he hecho amigos y he colaborado en la formación de profesionistas serios y responsables( médicos, abogados, enfermeras, contadores, químicos, etc.,).

Debo reconocer que, finalmente le he encontrado motivos suficientes a la docencia para continuar en el camino, he logrado formar una familia y más satisfacciones aun, pero de una sola cosa me puedo quejar que el quehacer docente está muy mal remunerado, aparte de que los gobiernos no atienden ni destinan recursos económicos suficientes a la educación, por lo tanto, no hay formación de docentes, actualización, capacitación y mucho menos reformas y nuevas propuestas de operación; creo que si se incremente el rubro económico para educación todavía nos tocaría ver resurgir a niveles internacionales la educación en México.

Esta es una breve semblanza de un servidor, que espero puedan tomarla como experiencia mis compañeros del grupo 494.

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